Alergias alimentarias, lo que tienes que saber

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Aparición de manchas rojas en la piel, hinchazón, picazón de labios, boca o garganta, náuseas, vómitos, cólicos, urticaria, angiodema -hinchazón de párpados, cara, labios y lengua-, diarrea, congestión nasal, rinitis, dificultad respiratoria y anafilaxia son los síntomas de alergia alimentaria que toda mamá debe saber reconocer para actuar a tiempo

Ser alérgico significa que el cuerpo tiene una reacción desproporcionada del sistema inmune a alguna sustancia que puede ser inofensiva para la mayoría de la gente. Las alergias se manifiestan de distinta manera, desde molestias leves hasta problemas que podrían poner en peligro la vida del paciente. Las alergias están determinadas por la exposición al alérgeno, por la respuesta a los antígenos (anticuerpos) y por la condición genética. Y la gravedad de los síntomas depende de la cantidad de alimento que se ingiera, pero también de la cantidad de exposición que se haya tenido previamente y del grado de sensibilidad que se tenga al alimento.

En niños, las alergias alimentarias más comunes son provocadas por leche de vaca, huevo, soja, trigo y maní. Productos que están presentes en muchos productos de consumo diario. Es por eso que los padres de niños con reacciones alérgicas deben asegurarse de que preguntar cuando comen fuera de la casa, avisar y revisar las etiquetas de lo que comerán sus hijos. Por ejemplo, la leche puede aparecer como caseína, que es una proteína de ésta, el trigo como gluten y la clara de huevo como albúmina, entre otros.

Hay que tener en cuenta que el huevo se encuentra en numerosos alimentos sin que figure en su composición, como ciertos productos de panadería y de pastelería. Además, está presente en cantidades ínfimas en las vacunas para el sarampión, rubéola y gripe.

Hay ocho alimentos que tenemos que tener vigilados, porque son los causantes de la mayoría de las alergias alimentarias:

  • Leche de vaca
  • Soya
  • Huevo
  • Pescado
  • Mariscos
  • Maní
  • Frutos secos
  • Trigo.

¿QUÉ HACER?
Por lo general, los síntomas de alergia alimentaria empiezan a los pocos minutos o unas cuantas horas después de haber ingerido la comida. Aunque en pacientes muy sensibles, tan solo con tocar u oler el alimento se desata una reacción alérgica. Los síntomas más comunes son hinchazón, picazón de labios, boca o garganta, náuseas, vómitos, cólicos, urticaria, angiodema -hinchazón de párpados, cara, labios y lengua-, diarrea, congestión nasal, rinitis, dificultad respiratoria y anafilaxia. Si tienes alguna sospecha de que tu hijo es alérgico, debes acudir a un médico. El especialista es el inmunólogo, quien efectúa un minucioso interrogatorio médico para identificar el alimento sospechoso, la cantidad que consumió para provocar una reacción y el tiempo transcurrido entre la ingestión del alimento y el desarrollo de los síntomas. Además, se efectúa una exploración física completa, así como exámenes de laboratorio seleccionados para descartar otras patologías subyacentes.

¿QUÉ ES UNA REACCIÓN ANAFILÁCTICA?
Es grave porque la reacción del cuerpo al alérgeno es muy intensa y con riesgo vital. Entre sus síntomas se incluyen dificultad para respirar, inflamación (cara, garganta, labios y lengua), una rápida baja de presión, exantema y urticaria. Se ha descrito que hasta el 80% de las reacciones anafilácticas son desencadenadas por maní y frutos secos. También las pueden provocar el látex, los mariscos y los medios de contraste, entre otros agentes.
La única forma de no sufrir esta reacción es evitar el alérgeno y, lo más recomendable, andar siempre con el medicamento indicado inyectable y dirigirse al servicio de urgencia más cercano.
NO CONFUNDIR: Para que una reacción adversa a un alimento o componente alimenticio sea considerada alergia debe involucrar al sistema inmunológico, ya que también existen otras respuestas como la intolerancia a la lactosa en la que falla una enzima, lo que no se considera alergia.

 

TRATAMIENTO: El único tratamiento comprobado es evitar el consumo del alimento.

PARA ESTAR ATENTOS:
* La alergia al chocolate PURO es muy poco común. Lo que provoca una reacción alérgica es alguno de los productos con los que fue elaborado el chocolate, como la leche, los huevos, el maní, las nueces o el trigo con los que fue elaborado el producto.

* Pocos saben que existe una reacción alérgica cruzada que provoca el látex (presente en globos o guantes) en combinación con algunas frutas. Esto se produce por una sensibilización paulatina a alguna proteína similar al látex con frutas como plátano, palta, castañas y kiwi.

* Las alergias tienen un factor hereditario. Es así como si uno de los padres es alérgico, el hijo tiene un 30% de probabilidades de serlo. Y si ambos papás son alérgicos, la cifra aumenta a 60%.

* Existe la reactividad cruzada entre algunos aeroalérgenos y la alergia alimentaria. Esto se produce generalmente en ciertas asociaciones tales como sensibilización a polen de pasto y durazno, polen de abedul y manzana, polen de ambrosia y sandía, polen de artemisia y apio, y látex que produce reactividad cruzada con palta, kiwi, plátano, nuez y durazno (síndrome látex – fruta).

 

VIVA LA LACTANCIA MATERNA

Hay estudios que indican que la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, ha demostrado ser un factor de protección para el desarrollo de alergias, también es primordial la introducción tardía de alimentos alergénicos en los hijos de padres alérgicos.

 

Asimismo, quienes son alérgicos deben llevar consigo una placa o brazalete identificador que describa la alergia.

 


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