¿Por qué llora tu guagua?

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on Pinterest

Un recién nacido es un enigma para los padres primerizos, lo primero que hay que saber es que a esa edad, los bebés lloran porque tienen hambre, sueño, frío, calor, dolor o sensación de incomodidad; esas causas pueden ser fáciles de detectar. También existen otras razones más sentimentales como no querer estar solo o sentirse, ganas de estar en brazos o necesidad del contacto físico y las caricias de su madre. Sin embargo, lo que más perturba a los padres es en esas ocasiones en que las guaguas lloran sin causa aparente. ¿Qué hacer?

El llanto sin razón aparente es, a juicio de algunos expertos, una necesidad de los bebes. Esta acción les permite descargar su estrés o incomodidad del día, o situaciones vividas durante el día. Es por eso que la recomendación es conversar. Así es, la idea es tomar al pequeño en brazos y hablarle, aunque él no comprenda. Usar un tono suave, y decirle que la mamá o el papá lo están cuidando, que si es necesario llorar, que llore. Incluso, muchas madres relatan que después de un largo llanto, la actitud gradualmente va cambiando y los notamos más contentos, relajados, conectados y expresivos.

En el libro “Tu hijo y el agua”, Martha y Magdalena Sanz, especialistas en desarrollo neonatal, explican que “para un bebé, llorar es una forma de expresión, igual como moverse, gorjear o incluso dormir. Ellos viven en un estado de afectividad profunda; cuando están bien, todo es armonía. Pero si se sienten solos o frustrados, no pueden permanecer así por mucho tiempo y entonces vendrá el llanto como expresión de lo que les pasa”. Las autoras recalcan que con frecuencia, los bebés necesitan llorar sin razón aparente. “Siempre se les debe intentar calmar, pero habrá ocasiones en que sentirán la necesidad de continuar con el llanto, acompañado por alguno de sus padres”.

¿DEJARLO LLORAR? ¡JAMÁS!

Existen publicaciones que recomiendan métodos de crianza que sugieren que ante el llanto sin sentido del bebé, los padres deben dejarlo llorar unos instantes, incluso esperar a que se calme o se duerma. Esta actitud es contrapuesta al apego y las expertas, en su libro dejan claro que una guagua o un niño pequeño nunca debiera llorar solo.

, sino en brazos de su mamá o papá, contando con la mirada y la compresión de ellos. Una opinión muy similar a la que expresa el reconocido pediatra español Carlos González. “Si cuando su hijo llora usted lo deja llorar, le está enseñando que sus necesidades no son realmente importantes y que otras personas ‘más sabias y poderosas’ pueden decidir mejor que él mismo lo que le conviene”.
Finalmente, las profesionales llaman a desterrar la antigua creencia que asegura que los bebés lloran en un afán de manipular a sus padres. “Ellos no buscan ni saben manipular, solo expresan que necesitan su presencia, y ser escuchados y consolados sin que se reprima su llanto”.


Etiquetas

Noticias Recientes