Recién nacidos: Protégelos del frío

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¡Cuidado! Hoy comienzan las bajas temperaturas y acá les tenemos los mejores consejos para arrancar de las enfermedades. Muchas mamás tienden a sobre abrigar a los niños. Hay que recordar que el exceso de abrigo, los cambios bruscos de temperatura, la sequedad del ambiente y mucosidad, son los principales enemigos del recién nacido.

Teníamos este post guardado para mediados de abril, pero las lluvias y el frío se demoraron en llegar.                Así que acá van:

  1. EL FRÍO NO ES EL ENEMIGO. EL ENEMIGO ES EL CAMBIO BRUSCO DE TEMPERATURA. Se recomienda tener la casa temperada, pero no muy caliente, para que al salir, evitar el cambio brusco de temperatura. Lo mismo pasa con el abrigo del recién nacido. Si el interior está calefaccionado, lo ideal es desabrigar al bebé. Pero si se toman estos resguardos, y salvo que las temperaturas sean excesivamente gélidas, un bebé no debe vivir encerrado en el hogar a la espera de que cambie el tiempo. El aire libre, aunque sea muy fresco, no es perjudicial para su salud. Para protegerle del frío llévale en un saco que lo mantenga calentito.
  2. EVITA LOS LUGARES PÚBLICOS CERRADOS, es en esos lugares donde puedes encontrar mayor concentración de enfermedades, virales o bacteriales, que son muy contagiosas y graves para tu bebé. Si tienes que llevarlo a una clínica o lugar público, mantén la capota del coche cerrada, y no la abras. No dejes que lo toquen o se acerquen desconocidos.
  3. NO SOBRE ABRIGAR. Siempre tener presente que existe un incremento en el número lactantes fallecidos por el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) entre los bebés nacidos en meses fríos. Esto se explica por la tendencia a sobre abrigar a los niños y a sobre calentar los ambientes. En el entorno del bebé hay que mantener una temperatura constante que ronde los 20º y un nivel de humedad del 50%, como mínimo. No olvides que es necesario ventilar bien todas las mañanas para renovar el aire.
  4. LA TEMPERATURA CORPORAL DEL RECIÉN NACIDO se controla en la nuca y en el cuello, ya que su mecanismo de termorregulación todavía no está del todo desarrollado, así que ojo que otros signos (color de la piel, sudor, manos frías o calientes) pueden inducirnos a equívocos. La regla que sugieren los pediatras es sencilla: ponle una capa más de la que llevas tú. Si tú tienes frío, tu hijo también lo tendrá, pero la diferencia es que él va en el coche sin moverse y su organismo aún no regula bien la temperatura.
  5. UN AMBIENTE DEMASIADO SECO puede impedir que el organismo del lactante expulse de manera correcta las impurezas, ya que la nariz se obstruye y esto puede ocasionarle dolor de garganta y tos.
  6. LIMPIAR LA NARIZ. Durante las estaciones más frías es común que aparezca mucosidad más abundante, por lo que hay que mantener la higiene del bebé usando suero fisiológico y aspirador nasal.
  7. CUIDAR LA PIEL. Las mamás primerizas suelen descuidar la ultra delicada piel del bebé. Durante los meses fríos, el calor provocado por la calefacción y los roces ocasionados por la ropa, se vuelve muy delicada y se seca. Por lo que es importante emplear prendas de vestir suaves y que no sean ajustadas, que permitan la correcta ventilación de la piel. También baños cortos y no demasiado calientes.
  8. HIDRATAR. Es importante hidratar la epidermis del bebé con cremas que contengan activos humectantes y emolientes, si es posible de origen vegetal, así como pomadas calmantes y reparadoras para la zona peribucal, mejillas, que se puede ver especialmente afectada por el viento.  Hay muchas especializadas.
  9. MANTENER HIGIENE. Dado que su sistema inmune es aún débil, se debe extremar las medidas higiénicas en su alimentación, en caso de lactancia materna o con mamadera.
  10. EXTREMO CUIDADO. Este debería ser el punto 1 y más importante, NUNCA MEDIQUE A SU BEBÉ SIN SUPERVISIÓN MÉDICA, y es importante seguir las pautas aconsejadas (dosis, intervalo entre tomas, duración del tratamiento).

 


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